Carlos Vieco Ortiz 
(1900 - 1979)

 

Carlos Vieco Ortiz nació el 14 de febrero de 1900 en Medellín, Colombia.  El menor de una dinastía que ha producido por cuatro generaciones numerosos artistas destacados nacional e internacionalmente, no solo en la música sino también en la escultura, la pintura y la arquitectura.

 

Fueron sus maestros Gonzalo Vidal, (autor del Himno Antioqueño) Jesús Arriola (compositor y director de orquesta español que se radicó en Medellín) y Eusebio Ochoa. 

 

Considerado uno de los compositores más prolíficos de la historia musical de Colombia, Vieco fue condecorado con la Cruz de Boyacá y con la Medalla al Mérito del Instituto Colombiano de Cultura para destacar entre una veintena de premios y condecoraciones a lo largo de su carrera.  Sus obras fueron galardonadas en por lo menos 10 concursos nacionales e internacionales.

 

Vieco engrosó el repertorio tradicional colombiano sin ser un innovador, en la mejor tradición de tres compositores que admiró, Pedro Morales Pino, Emilio Murillo y Luis A. Calvo. La gran contribución de Vieco consiste en sus cualidades como excelso melodista, cualidades que desarrolló desde muy temprano en su producción con un sello personal definido como sencillo, imaginativo y lleno de un carácter nostálgico que le aseguró una posición de privilegio en la música colombiana.  El tenor y crítico musical César Giraldo lo llamó el “Schubert antioqueño”.

 

Por invitación de la OEA, viajó con la Estudiantina Tejicondor a Estados Unidos en 1958, entidad que dirigió durante 28 años.  En ese país actuaron en 30 presentaciones durante la celebración de la Semana Panamericana.

 

Profundamente tímido y modesto, se comunicaba a través de monosílabos, lleno siempre de extraordinaria bondad.

 

Falleció en Medellín el 13 de septiembre de 1979.