Hernán Vieco Sánchez
(1924 - )

"Como un diseñador, antes que un constructor. Un diseñador que utilizó materiales modernos para adelantarse al tiempo". Así quería ser recordado, según dijo en una entrevista hace un par de años.

El pasado miércoles, el arquitecto Hernán Vieco murió en Bogotá y ahora empezará a recordárselo, también, como uno de los maestros por excelencia de la profesión, como uno de los que trajeron la arquitectura moderna al país y uno de los primeros en abrirle camino a la vivienda social.

Su tesis de grado, como estudiante de la Universidad Nacional, fue precisamente el diseño de una casa para trabajadores, que se volvió modelo de vivienda en el país. La tesis se titulaba 'Casa económica para empleados' y se hizo realidad: fue construida en la carrera 23 con calle 3a. sur. De acuerdo con comentarios de la revista Proa, que la reseñó en 1949, fue una muestra de vivienda económica con un diseño arquitectónico de calidad.

Vieco Sánchez nació en Medellín y su vena de artista la heredó de su padre, el escultor Bernardo Vieco. Se graduó de arquitecto en Bogotá. A pesar de que recién estrenado el título empezó a trabajar en entidades como el Instituto de Crédito Territorial, su deseo era salir del país para mirar el mundo. Su destino fue Francia. Se matriculó en la Escuela de Urbanismo de la Universidad de París.

Durante la década del 50 vivió en Europa, tiempo que resultó fundamental para su formación y que él aprovechó para presentar la nueva arquitectura colombiana, entonces desconocida en en el medio cultural europeo.

"Mi trabajo tiene influencia de Le Corbusier y del español Josep Lluís Sert", afirmó en una ocasión. En París, junto a los prestigiosos arquitectos Marcel Breuer y Bernard Zehrfuss, participó en el proceso de diseño del edificio de la Unesco. "Durante este periodo, estuvo en contacto con grandes artistas, como Joan Miró y Alexander Calder", dice su esposa, Ana Gutiérrez.

Su temperamento alegre y su interés intelectual lo llevaron, además, a ser parte de un grupo de amigos en el que estaban, entre otros, Gabriel García Márquez, Plinio Apuleyo Mendoza, Álvaro Mutis y Álvaro Castaño Castillo. Mendoza, en efecto, recordaba en un artículo las fiestas que, con guitarra en mano, se hacían "en el apartamento de Hernán Vieco, en la rue Guenegaud" de París. "Gabo no hubiera sido Gabo sin la calma que le dio la generosidad de Hernán Vieco", afirma Álvaro Castaño, y se refiere a los tiempos cuando García Márquez no tenía cómo sostenerse en la capital francesa, mientras escribía. "De todo el grupo, el único que tenía un poquito de plata era Hernán y él decidió pagarle los gastos para que escribiera cómodamente". Tiempo después, fue uno de los invitados a acompañar a Gabo en la recepción del Nobel en Estocolmo.

En Colombia, Vieco se unió al grupo de arquitectos que trajo la modernidad, como Rogelio Salmona, con quien trabajó. Su obra es reconocida sobre todo en la academia. Fue decano de Arquitectura de la Universidad Nacional por varios años y luego profesor de la Universidad de los Andes.

"Su figura es importante en el campo de la docencia y la divulgación cultural e ideológica de la modernidad arquitectónica en el país -opina el arquitecto Germán Téllez-. Su labor en el campo de la enseñanza y de otras gestiones en pro del movimiento moderno del urbanismo y la arquitectura tiene gran significación".

Téllez se refiere a hechos como su participación en el equipo que llevó a cabo los diseños para la renovación de Tumaco en los años 50, o su idea -junto al arquitecto Germán Samper- de crear la Bienal de Arquitectura en Colombia.

Así como él heredó el arte de su padre, su hija Laura siguió su camino y hoy es una arquitecta de 29 años con residencia en México. "Mi padre hizo una arquitectura moderna y cálida", dice al definir el trabajo de Vieco. Y no duda en elegir la creación que más lo representa: su residencia de Suba, en el norte de Bogotá, donde el arquitecto vivió 37 años. Una casa con cúpula, entre pinos y sauces. Para él, la arquitectura debía ser la suma de creación, estética y respeto de los materiales.